A pesar de los avances en la disponibilidad del tratamiento antirretroviral (TARV), el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) continúa siendo un desafío de salud pública en Panamá, especialmente en poblaciones rurales y comarcales como la Ngäbe-Buglé.
Un nuevo estudio revela que la mayoría de las muertes relacionadas con el VIH se registran en personas jóvenes, menores de 40 años, y están estrechamente vinculadas a desigualdades sociales, diagnóstico tardío y baja adherencia al tratamiento.
Los hallazgos forman parte del “Estudio de características sociodemográficas y clínico-epidemiológicas relacionadas al diagnóstico y mortalidad por VIH en Panamá (enero 2021 - marzo 2022)”, presentado por la Planta de Generación de Energía Social, con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), IntraHealth International y el Ministerio de Salud (MINSA).
Según ONUSIDA, en Panamá se estima que unas 31,000 personas viven con VIH, pero las brechas en el acceso al diagnóstico temprano y en la continuidad del tratamiento antirretroviral aún comprometen la respuesta nacional.
Desigualdades que cuestan vidas
El estudio advierte que las personas con enfermedad avanzada por VIH en Panamá se concentran entre los 20 y 30 años, principalmente hombres jóvenes, socialmente vulnerables, con inicio tardío del tratamiento, inmunosupresión severa y alta carga viral.
En muchas regiones como la Comarca Ngäbe-Buglé, las limitaciones en transporte, abastecimiento de medicamentos y acceso a pruebas diagnósticas, agravan el panorama.
De los expedientes analizados:
- 79% correspondió a hombres.
- 62% tenía entre 20 y 34 años.
- Casi la mitad (48%) pertenecía a la población general, mientras que un 37% eran hombres que tienen sexo con hombres (HSH).
- El 41% de los casos correspondía a mujeres embarazadas.
- Predomina la vulnerabilidad socioeconómica, con altos índices de desempleo o empleo informal.
Las provincias de Panamá, Panamá Oeste y Colón concentraron el mayor número de infecciones oportunistas, principalmente tuberculosis, candidiasis, toxoplasmosis e histoplasmosis.

Inicio tardío del tratamiento, una brecha crítica
El informe revela que el 72 % de los pacientes inició el tratamiento antirretroviral después de los siete días del diagnóstico, lo que reduce las posibilidades de supervivencia y aumenta el riesgo de transmisión.
Recomendaciones estratégicas
El estudio propone una serie de medidas para fortalecer la respuesta nacional frente al VIH:
- Fortalecer la detección temprana: ampliar el acceso a pruebas rápidas comunitarias y programas de educación en VIH.
- Mejorar la adherencia al TARV: implementar consejería y acompañamiento culturalmente adaptados.
- Reducir barreras estructurales: garantizar el suministro continuo de medicamentos y transporte para pacientes en zonas rurales y comarcales.
- Fortalecer el sistema de salud: ofrecer capacitación continua y mejorar la coordinación entre los niveles de atención.
Un llamado a la acción
El estudio busca servir como base para políticas públicas más inclusivas y sostenibles, que permitan salvar vidas y reducir las desigualdades que hoy marcan la diferencia entre vivir o morir con VIH en Panamá.
