Panamá da un paso histórico y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), como agencia líder en población y desarrollo, salud sexual y reproductiva y género, ha acompañado con compromiso sostenido este proceso que culmina con la presentación de los resultados generales de la Segunda Encuesta Nacional de Discapacidad (ENDIS-2) y el Atlas Nacional de Discapacidad.
Este acompañamiento, se enmarca en la misión de promover sistemas de datos que permitan la toma de decisiones basadas en evidencias.
Los datos presentados por el Gobierno Nacional en la Decimocuarta Reunión Ordinaria del Consejo Nacional Consultivo de Discapacidad (CONADIS), a través de la Secretaría Nacional de Discapacidad (SENADIS) en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social, no solo revelan la magnitud de la población con discapacidad en el país, sino que constituyen un hito de justicia social para Panamá. Este logro deriva de un proceso censal y encuestal riguroso, que contó con el acompañamiento y la asistencia técnica directa del UNFPA en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) y la SENADIS.

Revelación de datos
Esta importante encuesta revela que 781 mil 478 personas viven con algún tipo de discapacidad en Panamá, lo que representa el 18% de la población; es decir, una de cada seis personas.
En cuanto al sexo, el 58.4% corresponde a mujeres y el 41.6% son hombres. Mientras que, el 67% reside en áreas urbanas y el 33% en áreas rurales.
A nivel territorial, la mayor concentración de personas con discapacidad se registra en las provincias de Panamá (278,904) y Panamá Oeste (136,277), seguidas por Chiriquí, Coclé, comarca Ngäbe Buglé, Colón, Veraguas, Herrera, Bocas del Toro, Los Santos, Darién y las comarcas indígenas.
La ENDIS-2 también señala que, de cada 100 viviendas ocupadas, en 23 reside al menos una persona con discapacidad. Del total de la población identificada, 529,426 personas presentan discapacidad leve a moderada, mientras que 252,052 personas tienen discapacidad severa, observándose un incremento significativo de la prevalencia a partir de los 50 años de edad.
Entre los principales tipos de deficiencias identificadas se encuentran las viscerales o de órganos y sistemas, seguidas por las deficiencias de movilidad o físicas, las intelectuales, la visual, la comunicación, la mental y, en menor proporción, la auditiva.
Por primera vez, la encuesta incorporó información sobre secuelas asociadas al COVID-19, revelando que un tercio de la población con discapacidad padeció la enfermedad, y que más del 50% de quienes la contrajeron presenta secuelas, principalmente pulmonares, musculares y emocionales, lo que representa un desafío adicional para el sistema de salud.
Desde el UNFPA reafirmamos nuestro compromiso absoluto con las personas con discapacidad y seguiremos acompañando al Estado panameño en el fortalecimiento del Sistema Estadístico Nacional, en la generación de evidencia sólida y en el impulso de políticas públicas que garanticen autonomía, acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, educación inclusiva, protección frente a la violencia y plena participación en la vida social y económica del país”, resaltó, Edith Castillo Núñez, representante nacional del UNFPA.
En tanto, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, en representación del presidente de la República, en la reunión del CONADIS destacó:
Hoy contamos con información actualizada y rigurosa que nos revela una relevancia de 18% con discapacidad en Panamá, lo que significa que uno de cada seis panameños vive con una condición de discapacidad. Esta realidad nos convoca como Estado a redoblar esfuerzos, y al mismo tiempo nos brinda una base estadística sólida para orientar políticas públicas focalizadas, eficientes y con un verdadero sentido humano”.
Por su parte, José Townshend, director encargado de SENADIS, destacó que Panamá cuenta con datos actualizados que nos permiten conocer cuántas personas viven con discapacidad, cómo viven, dónde están y cuáles son sus principales desafíos. Esta información constituye una hoja de ruta para el diseño y fortalecimiento de políticas públicas inclusivas en Panamá”.
La ENDIS-2 y el Atlas Nacional de Discapacidad, consolidan el poder de los datos como base esencial para la planificación pública, la definición de intervenciones estratégicas y la reducción de las brechas sociales. Esta información permite monitorear el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (CIADDIS), los compromisos de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) y el Consenso de Montevideo.
