UNFPA afronta un creciente número de partos y de violencia basada en género en el aniversario del terremoto en Haití

En el primer aniversario del terremoto que asoló Haití el 12 enero de 2010, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) mantiene su máximo compromiso de asistencia a la población damnificada, con retos por delante como el aumento de partos (los embarazos han pasado del 4 al 12% en áreas urbanas), la escasez de doctores, enfermeras y parteras y el incremento de la violencia basada en género.

Tras la respuesta humanitaria que brindó la organización, en un país con la tasa de mortalidad materna más alta en la región (670 muertes por cada 100.000 nacidos vivos), UNFPA afronta también otros desafíos que golpean duramente a Haití: una epidemia de cólera con más de 100.000 personas afectadas, inundaciones e inestabilidad política.

Desde su rápida intervención sobre el terreno, UNFPA ha repartido más de 50.000 kits de dignidad e higiene para mujeres, que pasarán de 100.000 en los próximos meses sumados a los dirigidos a grupos vulnerables para prevenir el cólera.

Se estima que 63.000 mujeres embarazadas fueron afectadas por el terremoto, y numerosos centros de salud fueron dañados, además del Ministerio de Asuntos de la Mujer.

El total de preservativos masculinos distribuidos en el periodo post-terremoto supera los 25 millones, muchos de ellos entre el millón de personas que viven en campos temporales de desplazados.

Las principales actuaciones que ya tiene en marcha UNFPA junto al Gobierno, otras agencias de Naciones Unidas y sociedad civil, son:

  • Implementar 10 centros de apoyo familiar con el Ministerio de Salud con espacios separados seguros para mujeres, servicios de emergencia en salud reproductiva, planificación familiar y prevención de violencia basada en género e infecciones de transmisión sexual.
  • Reconstruir la Escuela Nacional de Parteras e incentivar esta profesión.
  • Establecer espacios seguros para jóvenes con actividades deportivas, artísticas y de socialización para reforzar el respeto y estigmatizar la discriminación, junto al Ministerio de Juventud, Deportes y Acción Cívica.
  • Empoderar económicamente a mujeres y jóvenes en formación profesional y autoempleo.
  • Mejorar con el Gobierno y las ONG la respuesta a la violencia basada en género, así como promover la seguridad en los campos (por ejemplo, con la instalación de alumbrado público)
  • Preparar el censo de 2013 con el Gobierno, expandir los registros civiles y afrontar el crecimiento urbano.
  • Asistir técnicamente al Gobierno junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para efectuar transferencias económicas a grupos marginados, como mujeres cabezas de hogar, personas viviendo con VIH/SIDA y población viviendo en situación de pobreza y personas discapacitadas, así como ampliar la base fiscal para incrementar el gasto público sobre todo en mujeres y jóvenes.
  • Mejorar el acceso a refugio seguro, comida y servicios básicos, sobre todo para mujeres.