Un preservativo, o su vida

Si algunos hombres dan cinco vueltas en la farmacia antes de abrir la boca para pedirle al dependiente preservativos, ¡qué harán las mujeres!

“Me puse nerviosa, me temblaban las manos. Sé de una amiga que fue a comprar, y la señora que la atendió gritó ´¡quieres un condón!´. Y no fue en una farmacia, sino en un supermercado. Estaba preocupada porque eso también me pasara a mí”, cuenta una panameña de 22 años.

Otra mujer de igual edad dice: “No tengo por qué avergonzarme de la compra. No estoy lista para traer un niño al mundo ni para infecciones de transmisión sexual [ITS]”. La joven asegura que tiene la misma pareja desde hace seis años y que compra sus preservativos desde hace cinco.

El condón –que debe ser de látex– tiene una seguridad del 98% en prevenir la infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) e ITS como sífilis, dice el director del Programa Nacional de ITS, VIH y sida del Ministerio de Salud (Minsa), Aurelio Núñez.

Los casos de VIH son registrados por el departamento de Epidemiología del Minsa desde el año 2000; los de sida, desde hace 26 años.

Las mujeres de 20 a 24 años es el grupo que reporta mayor incidencia de VIH con 538 casos, según las estadísticas de 2000 a 2010 del Minsa. Le sigue el grupo de 25 a 29 años con 465 casos, y el de 30 a 34 años con 340 casos.

En los grupos de 15 a 19 años y de 20 a 24 años la incidencia del VIH en las mujeres es mayor que en los hombres de igual edad.

Desde mediados de la década pasada, el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) advertía de una feminización del sida en el mundo. En Panamá, el VIH/sida también ha ido pincelándose de rostros de mujer.

El epidemiólogo Aurelio Núñez explica que al comienzo de la epidemia del sida en Panamá la relación era de 17 a 1: por cada 17 hombres infectados con el síndrome, solo había una mujer infectada. Hoy “la relación es de 3 a 1”, relata. En VIH la relación de hombre y mujer es de “1.4 a 1”.

Esta situación se debe a varios factores, dijo Núñez, pero el primero que mencionó es que “las adolescentes están teniendo vida sexual temprana”. Argumento que sustenta la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2009, que reveló que la edad media de la primera relación sexual es antes de los 15 años.

Para la presidenta de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia, Deika Nieto Villar, la feminización del VIH/sida tiene que ver con “los factores sociales que en una cultura machista” dificultan la negociación del condón por parte de las mujeres. Por ejemplo, “el estereotipo de que una mujer que tiene con ella preservativos es promiscua, o aquel mito de que si el hombre usa condón pierde sensibilidad”.

De acuerdo con Aurelio Núñez, “aún hay mucho tabú en nuestro país porque una mujer llegue a un lugar público” en busca de condones. “Así como son profesionales, tienen su carro, pagan su casa, las mujeres deben tener la madurez para comprarlos o exigirle a su pareja el uso del profiláctico”, dijo.

Según el Minsa, a junio de 2011 había 6 mil 261 personas con VIH; de ese total, 2 mil 570 son mujeres.

Panameñas que viven con VIH

Aunque el 74% de las mujeres que actualmente viven con VIH conocía cómo se podía prevenir el virus, no atendió lo recomendado. Asimismo, algo más del 50% de estas mujeres expresaron que “sus esposos o parejas anteriores, previo a conocer su diagnóstico, rechazaban el uso del condón en sus relaciones sexuales”. Estos datos son parte del estudio descriptivo efectuado en mujeres que viven con VIH en las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas, Herrera, Los Santos y Coclé, y que será presentado hoy por Onusida, Unfpa y el Equipo Multidisciplinario para Educación en Salud Sexual y Reproductiva.

El 48% de estas mujeres adujo que para complacer al varón no utilizaba el preservativo, por lo que una conclusión del estudio es que “esta conducta reafirma que las mujeres necesitan aprender a negociar el uso del condón”.